lunes, 27 de junio de 2011

OUTTAKE 6 PO


CAPITULO 7 : EL CORAZON DE UNA MADRE (ELIZABETH MASEN)

POV ELIZABETH

Hacia casi 4 años que sabíamos de la existencia de Edward, el principio fue difícil, sobre todo por Lucas, pero el siempre seria el niño de mi corazón, siempre.

-elizabeth-dijo reene de pie en la puerta-Lo encontré-susurro agitando el viejo cuaderno en sus manos, era color café, con un lazo rosa, y la palabra “diario “grabada, nos habia tomado mas de un año encontrar ese vejestorio, pero al final aquí estaba, sonreí inconcientemente, y reene sonrio conmigo.

-Gracias-le dije al final, tomando el diarimentre mis manos, es increíble como un viejo y casi inservivble pedazo de papel, puede decidir el futuro de los seres que amas.

-ellos tambien son mi familia-contesto reene-

-Mamá-dijo lucas entrando en el cuarto, venia cargando una vieja casa de cartón repleta de polvo por el paso de los años. Le sonreí.

-Reene lo encontró-le dije, el medio sonrio, sabia que no estaba en sus planes que alguna vez se supiera esto, si fuera por nosotros nunca lo diríamos, esto quizá solo trajera mas dolor, pero era necesario, se lo debía a mis hijos, por que asi los consideraba, a los tres, a lucas, Edward y bella, esa hermosa princesita no merecía sufrir por esto, y pese a la negativa de mi esposo Anthony, tenia que decirlo y buscar el Diario de Carmen, era la única solución de probar lo que sabíamos.

-Que bien-susurro

-Lucas-le dije

-esta bien madre-me dijo el-Bella es mi hermana y quiero que sea feliz, esto le traerá felicidad a ella, pero ¿Y a sus padres?-me dijo, suspire con tristeza, quizá no fuera la forma correcta, pero no podía verlos sufrir mas, ya no, estas pocas semanas de conocer a Edward, tratarlo e interactuar con el en persona y no por medio de intermediarios, me mostraron el gran chico que era, y sin dudar el merecía ser feliz.

-Lo necesitan, lucas-dijo reene-Ellos si tienen la posibilidad de ser felices-añadio, suspirando con tristeza, le sonreí, sabia cuanto sufria ella con la situación de los chicos, lo vi en su mirada el dia que se lo conte, no los conocía en persona, pero si por medio de fotografías, algunas de las cuales esme le mando cuando Edward y bella eran apenas unos bebés, las mas actuales de bella, adornaban el protector de pantalla de la laptop de Lucas, al igual que su celular, eran su familia, y ella quería que fueran felices, deseaba su felicidad, por que ella no pudo tenerla, quería a Phil, seria mentira decir que no, pero faltaba ese brillo especial, la chispa que uno tiene cuando esta al lado de quien ama.

-Tienes razón tia reene-dijo el, reene sonrio y lo abrazo.

-Vamos a casa-dijo al final.

-¿Segura?-cuestione, ella asintió

-Creo que es hora de enfrentar el pasado-respondi algo melancolica-Charlie es un bonito recuerdo, tal vez el mejor recuerdo que tenga, pero… Phil es mi presenta y tengo que estar con el-

-Vamos a casa-repitio lucas, antes de irnos revisamos la caja que encontró lucas, tenia otro diario asi que lo tomamos, y algunas viejos recortes de periódico y fotos viejas de muchas personas, guardamos todo en la cajuela del auto y emprendimos el viaje de regreso, Anthony seguía algo inconforme con lo que haríamos, pero ¿Cómo negarle la felicidad a alguien que amas?, si sabes que no hay ningun impedimento para que estén juntos, ¿Cómo lo haces?, ¿Serias tan cruel?, ¿solo por no hacer sufrir a otro?, la vida es un instante, que esta conformado por momentos únicos e irrepetibles, donde las oportunidades a veces no se repiten, y si en tus manos esta, el futuro de dos seres que se aman, ¿Quién eres tu para impedir su amor?

-Mamá-dijo lucas tocando mi hombro y agitándome ligeramente

-¿Qué?-dije

-Te perdiste-dijo de repente y luego el y reene soltaron una carcajada, me sonroje.

-Ya basta-les dije, pero ellos disfrazaron sus carcajadas con tos. Despues de un largo tramo de carretera, llegamos a la mansión Masen, todavía recuerdo lo sorprendida que me sentí la primera vez que Anthony me trajo, tenia 16 años y lo mas cerca que habia estado de una mansión como esta, era viendo en la revista del corazón, esa por la cual tenia que trabajar seis días seguidos para después comprarla.

-Señora Masen- dijo greta de pie en la puerta, james estaba asu lado y en un segundo estuvo en la cajuela sacando las cosas.

-El señor Masen-dijo greta-Llegara tarde esta noche-suspire, seguís molesto.

-esta bien, greta, gracias-dije en un susurro, la noche se había vuelto fría, helada, seria el termino correcto. Entramos en la casa, y cada quien fue a su habitación, solo salimos para cenar, despues regresamos a descansar, la jornada de hoy me habia dejado exsahusta, tanto física como emocionalmente, nunca pensé en tener mas hijos, lo desee en un momento pero despues de la muerte de mi pobre Anabell, no albergue esperanzas, hasta ahora, sentía que en vez de perder a un hijo, habia ganado dos mas, por que asi veía a los cullen.

-Lizzy-me llamo mi esposo en cuanto entro, era su forma especial de llamarme cuando eramos novios.

-hola-susurre

-¿Estás bien?-me pregunto sentándose a mi lado en la cama, abrió sus brazos y me escabullí en ellos hasta que se cerraron en torno a mi, dándome un calido abrazo, lo necesitaba, su presencia era lo único que mantenía firme, la seguridad de que pese a todo, el estaría ahí, para mi.-¿Qué pasa?-me dijo besando mis cabellos.

-Encontré el diario de Carmen-le dije, el me apreso mas entre sus brazos

-¿Estás segura de lo que harás?-me dijo

-Debo hacerlo-le dije-Carmen, inconsciente mente nos los debe-dije besando su pecho, su olor a colonia mezclado con su esencia natural de hombre inundo mis sentidos, con cuidado tire mi rostro hacia arriba y junte nuestros labios, siempre suaves, siempre calidos, siempre para mi. Con cuidado deslizaso su mano por todo mi vientre y estomago, hasta llegar a uno de mis pechos, el cual estrujo entre su palma, quise gemir pero me contuve, hacia tanto que no hacíamos el amor.

Su mano presurosa solto el nudo de mi bata de dormir, mientras yo quitaba su saco, y corbata, era hasta divertido ver la necesidad que nos embargaba, siempre hicimos un deporte hacer el amor, bueno, eso cambio un poco cuando Carmen, nos visito, pero yo lo amaba igual que antes, incluso pienso que mas, y se que el me ama de igual manera. Terminamos en la cama, susurrando palabras de amor, devosion y entrega mientras nos amábamos, como antes, como siempre.

-Te amo-me dijo clavando su mirada esmeralda en mi, mientras yo acariciaba su rebelde cabello cobrizo, era increíble como se parecía Edward a el, como tenían gestos similares a pesar de no haberse visto nunca. Como fruncían el ceño, como pasaban la mano casi inconscientemente por su cabello cada vez que estaban nerviosos alterados, hasta molestos, su risa era idéntica, Edward era una copia idéntica de Anthony a su edad, hasta tenían el mismo nombre sin saberlo, Edward Anthony.

-Mañana viaje a Forks-dije mientras Anthony besaba y acariciaba mi espalda

-suerte-me dijo el-Ire en cuanto pueda-añadio

-¿Estas seguro?-le cuestione girándome hacia el, jalando la sabana para cubrir mi desnudes.

-Esto debemos afrontarlo juntos-me dijo-Como familia-sonrei y lo abraze

-Te amo Anthony-le dije

-Igual que yo mi pequeña Elizabeth-me dijo besando mi frente, me acurruque en su pecho y asi nos quedamos dormidos, por la mañana lucas entro en nuestra habitación como cuando era pequeño. Se acurruco en medio de los dos.

-¿Qué pasa bebé?-le cuestione, el sonrio de lado, y me abrazo

-Ustedes son los mejores padres, que pude tener-dijo al final- y los amo como tal-añadio

-Tu, eres y siempre seras el niño de mi corazón-le dije dándole un beso en la mejilla.

-Eres mi orgullo lucas-le dijo Anthony-Eres mi hijo, y siempre lo seras-

-Te quiero papá-le dijo el dándole un fuerte abrazo-Y tambien a ti mamá-me dijo, terminamos abrazados los tres, y desayunamos en la cama, era un hermoso cuadro, pero faltaba alguien, mi otro hijo. El otro niño de mi corazón.

Edward.

OUTTAKE 5


CAPITULO 5: LUCAS (SEGUNDA PARTE)

POV LUCAS

Despues de esa tarde no vi a bella mas, pero no pude sacármela de la cabeza, era como si necesitara verla, como si tuviera que volver a verla, no me gustaba, es decir, claro que es linda y todo, pero no me atraía de esa manera, era algo mas, era como si debiera protegerla, era algo confuso, difícil de explicar, en mis investigaciones no habia avanzado mucho, al parecer el ultimo lugar de trabajo del doctor Cullen fue en Washinton luego no hay nada, no quisieron darme informes, habia buscado a todos los cullen del estado, que tuvieran un hijo de mi edad, pero no habia muchos asi que también inclui la búsqueda de la hija menor, solo encontré dos familias, a una ya la habia visitado pero no eran ellos, en definitiva, era una familia de descendencia afroamericana, muy amables, encontré a unos Cullen en Forks, el padre era medico de profesión, la madre decoradora de interiores, su hijo mayor estudia en la universidad del estado, las fotos eran viejas, de cuando eran niños y vivian en la capital, asi que no se reconocían muy bien, la hija se llamaba isabella, la mire y su sonrisa me recordó a bella, ¿pero que probabilidades habia que fuera ella?-me dije, dado que la búsqueda la quería hacer yo, no quize pedir mas información a un investigador privado, no sabia si resistiría la tentación de ir a verlos, por eso necesitaba tiempo.

Me sentía aburrido asi que decidi salir a caminar, habían pasado casi 5 meses desde que vi a bella, espero que las cosas entre ella y su chico se hayan arreglado, tome mi auto y me dirigi hacia el centro comercial, necesitaba surtirme de libros, los que tenia ya los habia leído. Con ese pensamiento llegue al centro comercial, camine un rato mirando las tiendas, hasta que llegue a la librería, no era muy grande pero tenia buenos títulos, camine entre los estantes, primero tome algunos libros que necesitaba para la facultad y luego me dirigi a las novelas, soy hombre pero me encantan las novelas, mi madre me acostumbro a leerle siempre un verso antes de dormir por lo que también disfrutaba la poesía.

-¿Lucas?-susurro una dudosa vocecilla a mi espalda, me gire con calma y la vi sonriendo

-hola bella-le salude, la verdad me alegraba volverla a ver, me incline y rose su mejilla con mis labios-¿Cómo estas?-le dije

-Bien ¿y Tu?-me cuestiono

-Muy bien- LE dije- ¿Estas de paseo?-

-Si, vine con algunos amigos- dijo ella timadamente

-Que bien, igual yo- señale el volumen del libro que tenia en la mano izquierda.

-Excelente, es bueno verte pero me tengo que ir- dijo mientras metía la mano en el bolsillo se su chaqueta- mis amigos me esperan- añadio

-Claro ve, fue un placer volverte a ver, por cierto soy Lucas Masen- dije estendiendo mi mano

-Isabella Cullen- dijo ella, y estoy seguro que la expresión en mi rostro la incomodo, pero no pude evitar la sorpresa, era ella, la habia encontrado, los habia encontrado.

-¿Cullen? Dijiste-le cuestione, quería asegurarme

-Si, Bella cullen ¿Por qué?- cuestiono curiosa

-Por nada, no es un apellido muy común-dije quitándole importancia.

-Masen tampoco, nunca lo habia escuchado- dijo ella.

-Es ingles- añadi sonriendo

-Ahh, bueno es mejor que me vaya, -susurro de nuevo, dio la vuelta, pero antes de caminar se giro de nuevo.-¿Te gustaría acompañarnos?-dijo tímidamente, sus mejillas estaban ligaramente sonrojadas- Es una pequeña reunión de amigos- completo.

-¿No crees que les moleste?- pregunte.

-no tiene por que, es mi cumpleaños y puedo invitar a los amigos que yo quiera- me dijo firme, aunque despues se sonrojo, quizás por decir que era su cumpleaños.

-Es tu cumpleaños- fue una afirmación-¿Por qué no me lo dijiste antes?- pregunte mientras la estrechaba en mis brazos, no es fácil describir la gama de sencaciones que me inundaron, calor, cosquilleo, anhelo, pero sobre todo felicidad, era como cuando abrazo a mi madre pero mas fuerte, ella se relajo en mis brazos y crei prudente el separarnos- Bon anniversarie soeur cadette.- dije abrazandola una vez mas y besando su frente.

-Gracias- dijo sonrojada- ¿Qué significa?- cuestiono mientras acomodaba un mechon que se escapo detrás de su oreja.

-Felicidades- dije en un susurro- Vayamos con tus amigos- añadi

-si vamos- dijo ella, camino y le pedi que me esperara mientras pagaba mis compras, aproveche para comprarle un libro de poesía, esperaba que le gustara aunque estaba casi seguro de que si.

-Al fin llegas bella, ¿Dónde te metiste?, ya pedimos una pizza para todos- Dijo una chica morena, que era bajita aunque un poquito mas bajita que bella, la cual abrió los ojos con sorpresa al verme

-Fui por un amigo- contesto bella mientras se sentaba y palmeaba el lugar a su lado, asi que me sen te.-Chicos es el lucas un amigo- vi que 5 pares de ojos se fijaban en mi, 4 pares adultos y los de una pequeña nena que jugaba con los popotes.

-Hola a todos- salude, el tipo rubio me miro con un tanto de desconfianza, no supe por que, bella lo fulmino con la mirada y este la desvio.

-Asi que lucas, nunca te habíamos visto antes- dijo la chica rubi, creo que su nombre era rosalie.

-Recién llegue este semestre a Washington, vivía en londres con mis padres- les dije acompañando la frase con una sonrisa- Estudio en la universidad del estado- añadi

-Nunca te hemos visto por el campus ¿qué estudias?- pregunto emmett, mejor conocido como el chico oso, y es que en verdad era enorme y daba miedo.

-Leyes- respondi con una nota de orgullo. Amaba mi carrera.

-Wow, que bien- aseguro emmett- si no estuviera estudiando para profesor de educación física seria un brillante abogado-

-Si adoro mi carrera- respondi, al ratito trajeron las pizzas, mi favorita una cuatro estaciones, jamon, pollo, atun y champiñones, y por lo que aprecie la favorita de bella también, ella me sonrio cuando la mire, despues de comer la pizza, fuimos al cine, entramos a ver la película de shker para siempre, y vanessa la pequeña que cuidaba bella junto con el tipo que parecía oso estaban emocionadísimos, todos rieron y bella me explico que emmett nunca habia madurado a pesar de tener 19 años.

La película paso entre risas, realmente me estaba divirtiendo, la pequeña vane comenzó a llamarme tio y me enterneció, asi que yo le llame sobrinita, le prometí que algún dia de estos la llevaría de compras.

-¿Estás bien?- le pregunte a bella cuando la vi un tanto preocupada.

-si, es que estoy ansiosa- respondió un tanto triste

-¿Por el?- pregunte, ella me miro extrañada - Es que no está aquí y si estas con el debería estarlo- complete, ella sonrio.

-Es una larga historia, que te contare otro día- dijo.

-Claro, Tengo que irme, tengo deberes de la escuela- dije pasándole a vane que se habia quedado dormida en sus brazos

-Feliz cumpleaños- añadi pasándole el pequeño libro que le compre

-Dios, lucas no tenias que molestarte- respondio

-No es molestia, la verdad quise hacerlo-dije .-Ya tengo tu teléfono asi que te llamo para ponernos de acuerdo con lo de la bebé- mire a vane- Adios princesa- le di un ligero beso a vane en la frente.- Nos vemos bella-añadi

-Cuídate, nos vemos- dijo ella mientras me daba un beso en la mejilla, se sintió tan bien. Me separe de ella y camine entre las demás personas, llegue a mi auto y me subi, conduje tranquilamente de regreso, era increíble las coincidencias que se encuentran en esta vida, der precisamente con Isabella en medio de una plaza comercial, desde que la vi supe que algo especial tenia, asi que lo primero que hice al estacionar el carro dentro del estacionamiento del edificio fue llamar a mi madre.

-¿alo?-contesto ella, sonreir al escucharla

-Mamá-dije

-oh hijo-contesto ella-¿Cómo estas?

-La encontré mamá-dije-Los encontré

-¿Qué?-me respondió ella

-Eso madre-dije-Encontré a los cullen- complete sintiéndome feliz, ya que posiblemente muchas dudas serian aclaradas, solo quería acercarme, obviamente no destruiría nada, no quería, no era mi intención, pero necesitaba saber ¿Por qué?, mi madre solto despues de un par de segundo un suspiro.

-¿estas seguro amor?-me dijo y supe que se refería.

-si madre-respondi

-Entonces, haz lo que te dicte tu corazón-dijo ella-Tu eres y siempre seras el niño de mis ojos-

-Te quiero mamá-le dije antes de colgar, sin duda lo era, pero todos necesitábamos encontrar eso que nos habia sido arrebatados, lo haría por mi, y por mis padres.

OUTTAKE 4 PO


CAPITULO 4: LUCAS (PRIMERA PARTE)

POV LUCAS.

Toda la vida me había sentido extraño, es decir como si trastabillara por la vida, ¿Por qué?, yo digo ¿Por qué no?, a pesar de tener todo lo que cualquiera podría desear, siempre he sentido que algo me falta, algo importante, mis padres son personas importantes, dueños de la Masen hall corporación. La tercera compañía mas grande en todo el país. Elizabeth y Edward Masen, mis padres, eran importantes personas de la ciudad, nuestra vida pasaba entre obras de caridad, cenas benéficas, visitas a orfanatos, “orfanatos” eso me recordaba mi condición, veía la mirada de mamá y sabia que aunque me amara al igual que mi padre, le dolia la verdad, tanto como el hecho de perder a mi hermita, esa pobre bebé que no pudo nacer.

-¿Lucas?-llamo mi abuelo.

-¿Qué sucede?-le dije

-Eso quiero saber, ¿Estas bien hijo?-me cuestiono

-Si abuelo-le dije

-Sabes que te amamos con todo nuestro corazón ¿verdad?-me pregunto, le sonreí observe a mi madre conversar con mi padre, ambos felices, ambos sonrientes, ambos mios, “mentira” susurro la estúpida voz de mi conciencia, por que tenia que salir a relucir ahora.

-Lucas-dijo mamá riendo con papá-Anda cielo vengan tienen que tomar el almuerzo- dijo refiriéndose a mi “abuelo” y a mi. Sonrei, ellos eran mis padres, y yo era su hijo. El almuerzo paso super tranquilo, comimos aperitivos y luego un delicioso postre, tarta de manzana y zarzamora. El favorito de Papá.

-¿Cuándo te vas?-`pregunto mi abuelo.

-En una semana-le dije, mamá suspiro.

-No tienes que hacerlo-me dijo

-Sabes que si-conteste-Todos necesitamos eso-añadi-Solo será por un tiempo mamá-dije y ella sonrio.

-Eres nuestro hijo Lucas, sin importar nada, lo eres y siempre lo seras-dijo mi padre.

-Lo se-le dije-Pero quiero conocerlos, y se que ustedes lo quieren conocer a el, ¿No es asi?- Ambos asintieron.

-Pero…-dijo mamá

-No dire nada-respondi-Ire, los buscare, si los encuentro…solo quiero conocerlos-dije-Ustedes son mi familia-sonrei y los abrace-Soy un Masen-

-Un masen mi amor-mamá me abrazo mas fuerte, y beso mi frente, la tarde termino regreso y volvimos a casa, bianca estaba de visita para ver a su tia.

-Hola bianca-le dije cuando la vi sentada en el meson de la cocina, ella sonrio avergonzada.

-hola joven Lucas-respondio, frunci el ceño.

-Ya te dije que solo Lucas-le dije sonriendo, Greta me sonrio y no miro a ambos.

-Greta-entro mamá en la sala. -Podrías preparar chocolate y panecillos-

-Claro señora-dijo ella.

-Hola señora Masen-

-Bianca querida-le dijo mamá abrazandola.-oh mi niña-es excelente que estes de vacaciones por aquí-sonrio

-Gracias por permitir que me quede señora masen-dijo ella.-Y por pagar la otra mitad de la colegiatura.

-oh cielito-dijo mamá-Tu sabes que te quiero mucho, eres la mejor amiga de Lucas, y te considero parte de la familia-

-Gracias-dijo bianca, mamá salió de la cocina y ella camino conmigo hasta la terraza.-Asi que te vas-me dijo sentándose en la reja del porche.

-Si-dije simplemente-Es necesario-complete.

-Te echare de menos-me dijo ella, sonreí, ella me gustaba, pero seria injusto para ella y para mi mantener algo a distancia, tal vez despues.

-Sabes que yo también te echare de manos-le dije

-Eso espero, pero es decir, volverás ¿Verdad?-me cuestiono mirandos sus pies como si fueran lo mas interesante del mundo. Me acerque a ella y levante su rostro con mis dedos.

-Claro que volveré-le dije-Ustedes son mi familia, y tu eres mi mejor amiga en todo el universo-complete

-tu también eres mi mejor amigo-me dijo ella. Le sonreí, esas noches de charla en la terraza se repitieron durante la semana, hasta que llego el dia de irme.

-no tienes que hacerlo-dijo mamá de nuevo.

-si tengo mamá-le dije-Ya lo hablamos-

-Pero te extrañare-me dijo-Y no es como si esto fuera a cambiar en algo las cosas-me dijo, pero ambos sabíamos que si las cambiaria y mucho, para nosotros tal vez demasiado, no para ellos, ellos no merecían esto.

-Cuídate hijo-dijo mi padre abrazándome, si, ellos sin dudas eran los mejores padres que alguien pudiera tener, sin embargo algo faltaba, y presentía que ellos también lo sentían asi, despues de todo era algo que ninguno de nosotros pidió y sin embargo sucedió, los amaba y eso no cambiaria como se que su amor por mi era incondicional para siempre, porque asi son las familias, mi abuelo siempre seria mi abuelo.

-Nos vemos en unos meses-les dije.

-Cuídate cielo-dijo mamá, el abuelo y papá solo me miraron y sonrieron. Ellos eran mi familia. Aborde el avión sintiendo una ligera opresión en mi pecho, nunca me habia separado tanto tiempo de ellos, siempre éramos los Masen contra el mundo pero ahora necesitaba conocer mi verdadero yo, reencontrarme. Saber en verdad quien Era Lucas Masen. Al llegar a Seeatle todo era nuevo, la pequeña ciudad era cuando mucho un tercio de lo que era Londres, los edificios no eran tan altos ni sofisticados, pero era un ambiente agradable, me esperaba un guian que habían contratado mis padres, me llevo a un departamento la mitad de lo grande del que tenia en Londres, pero era lo mas adecuado para mi propósito, pasar desapercibido. Me explico lo necesario y me llevo a recorrer la ciudad, sus puntos principales y la universidad, despues de darme toda la información se retiro, me sente en la cama y contemple la ciudad desde la ventana, el sobre con la información recopilada que pude conseguir descansaba en la mesita de noche, lo abri, habia fechas y nombres de las personas que trabajaron en el hospital de nuestra Señora Inglesa, durante el año de mi nacimiento. Y el lugar de la ultima residencia de los Cullen, esa noche no dormi analizando toda la información.

Al dia siguiente me levante temprano, necesitaba surtir mi frigorífico, además de recoger mi auto de la concesionaria, eso fue lo que hice, ir por un auto, una hermosa camioneta explorer color negro con bordes plata, fui al supermercado y surti mi lista de víveres, despues de guardar todo y arreglar un poco mi departamento, Sali a caminar por la zona, llegue y me estacione cerca de un parque, justo en ese momento una pequeña lluvia comenzó a cubrir todo, me encogi de hombros y segui caminando, llegue a una cafeteria y compre un expresso, luego regrese hacia mi auto pero me detuve cuando vi una figura delgada y pequeña meciéndose en los columpios, tire dentro del cortenedor de basura mi vaso con el resto del café, meti las manos dentro de los bolsillos de mi pantalón y comenze a caminar hasta los columpios, era una chica, bueno una niña no creo que pasara de los 15, sus manos estaban enganchadas en las cuerdas del columpio, miraba al suelo, no era mi asunto, es decir, ¿Qué me importa que le sucede? Pero habia algo que me impulsaba a caminar, estaba lloviendo, ella estaba empapada. Camine hasta llegar a ella.

-Si sigues ahí te vas a resfriar,- ni siquiera lo medite las palabras escaparan de mis labios, ella levanto sus ojos y se percato de mi presencia.

-¿Te conozco?- Dijo ella un poco ¿Molesta?

-No creo que no,- dije quitándome la chaqueta y poniéndola sobre sus hombros

-¿Qué haces?-me dijo regresándome la chaqueta

-Siendo caballeroso, y no me la pones fácil eh,- volvi a colocarle encima la chaqueta, algo extraño me hacia querer protegerla.

-Porque no te vas-dijo ella suspirando

-No puedo evitar ayudar a una damisela cuando está en apuros,- le dije medio sonriendo, ella observo mi gesto como si meditara algo.

-¿Qué te hace pensar que estoy en apuros?- bufo molesta luego paracio pensarlo mejor y rodo los ojos, quize reir pero me aguante.

-Lo obvio supongo-, dije encogiéndome de hombros y sentándome en el columpio de al lado.

-Si sigues empeñado en quedarte te vas a resfriar,- cito.

-Lo dudo, tengo buenas defensas, aparte no puedo dejarte sola aquí. Con este clima. Y ese animo- le solte.

-No me conoces.- me dijo mirando a otro lado.

-Pero podemos conocernos.-le replique

-¿Qué quieres?- pregunto

-Ayudarte.- le dije, ella rodo los ojos, seguro me acusaría de acosador.

-No necesito ayuda.- contesto tratando de sonar firme pero la ronquez por el llanto se lo impedía.

-Yo creo que sí, una chica tan linda no llora solo porque si.-argumente

-Si lo que quieres o intentas en ligar, con migo te equivocaste- dijo molesta.

-No creo que sean un buen lugar para ligar, los dos empapados bajo la lluvia, tú con tu delineador de ojos corrido, tu cabello hecho un desastre, déjame decirte que no eres mi tipo- bromee con ella y logre sacarle una media sonrisa. -Lo ves, eres más linda sonriendo-añadi, ella sonrio de nuevo

-Gracias- dijo al final.

-No hay porque, pero ¿Por qué lloras?- me miro fijamente, ¿Cómo preguntándose por que debía confiar en mi? ¿Y la verdad yo también me lo preguntaba? ¿Por qué debería estar platicando tan a gusto con una completa extraña? -No tienes que contarme si no quieres pero, ¿Es por un chico verdad?-complete, ella asintió. - Nadie merece tus lágrimas, seguro no te merece.-continue.

-No es eso, no lo entenderías-dijo con pesar

-Pruébame-le dije sonriendo

-El me quiere y yo también lo quiero, pero…- dejo la frase inconclusa.

-¿Tus padres no lo aceptan?.- fue lo primero que se me ocurrió.

-Si más o menos, es que no lo saben, pero sé que si se llegaran a enterar los haría sufrir demasiado.-me dijo

-Yo creo que no importa lo que digan tus padres, lo que importa es lo que tú sientes, si él te ama y tu también lo amas, ¿Cuál es el problema?- le dije lo que yo pensaba, jamás le prohibiría a un hijo mio estar con la personas que ama.

-Crecimos como hermanos- se mordio el labio y me miro preocupada como si hubiera dicho algo de mas.

-No hay ningún problema, no hay nada que el amor no pueda superar, por lo menos es lo que mi madre siempre dice-recordé a mamá no hay nadie más sabio que ella, bueno quizás si mi abuelo, pero eso es otra historia.

-Pero algunos dicen que es pecado- me dijo apenada, ¿Qué estupidez? ¿Desde cuándo es pecado amar a alguien?

-Eso es una tontería, amar no es pecado, amar a una persona es lo mejor que puede pasar, es lo más puro que existe en toda la tierra, el amor.-

¿Tú crees?-me cuestiono curiosa

-Sí, no puedes dejar escapar el amor, porque a veces se va y no regresa,- le dije, ella pareció pensarlo, luego fue como si le llegara la iluminación, una sonrisa empezó a extenderse por su rostro. -Así que los dos deben de buscar una forma de estar juntos, no se dejen vencer.- añadí

-Tienes razón, no puedo dejar que Edward se valla, por que morirá sin el- dijo de repente ¿Edward? Será el ¿mismo?-Gracias-me dijo al final.

-No hay por que, y ahora ve por ese tal Edward- complete.

Sí, eso hare.-me dijo ella con una sonrisa. Ella se levanto del columpio y se quito la chaqueta intento regresármela.

-Consérvala, no me gustaría que te enfermaras-le dije, era verdad, hacia frio y lo menos quería era saber que se enfermo, aunque rayos, tal vez nunca la volviera a ver.

-Gracias, por cierto soy bella.-completo ella con una sonrisa.

-Un placer bella, soy Lucas, Lucas…-estaba por decirle pero un grito nos interrumpió.

¡Bella!-grito alguien.

-Anda ve- le dije al suponer que ese era Edward

-Gracias- me dijo ella dándome un beso en la mejilla. Corrio hasta encontrarse con el chico, ella rodeo su caderas con sus piernas y lo beso, sonreí, hacían buena pareja, ojala pudieran estar juntos, sentí un extraño calorcito al verla alejarse.

El chico me miro a lo lejos, yo me levante del columpio y emprendi mi camino hacia el auto, sonreí como tonto al encenderlo, me sentía feliz por bella, estúpido lo se, feliz de ayudar a una completa extraña. Pero supe que ya nada seria igual despues de conocerla. Era como si algo hubiera cambiado, aunque aun no entendía el que.

OUTTAKE 3 PO


CAPITULO 3 : HERMANOS

POV BELLA

El es tan guapo, tan lindo, inteligente, amable, tierno, cariñoso, tiene todo lo que una chica podría deciar, salvo un terrible defecto el es…mi hermano.

-¿Bella?- me llamo alice haciendo que desviara mi mirada de Edward-¿Qué miras?- cuestiono, estábamos sentadas en una especia de banca que se formo debido a lo alto del pavimento.

-Nada- le respondi dando un sorbo a mi botella de jugo.

-¿Nada?-. repitió ella

-Si nada, ya te lo dije- le sonreí.

-A mi no puedes mentirme-me dijo ella-Se que te gusta Edward-añadio sonriente picando con su dedo uno de mis costados.

-Auch-me queje-No digas tonterías alice, Edward es mi hermano- le dije

-¿Y eso que?- me pregunto ella-Hay que ver como te mira el- me dijo

-Es mi hermano alice, el me mira por que es un tonto sobreprotector-añadi

-Emmett es mi hermano y no me ve asi- añadio ella quitándome mi jugo y dándole un sorbo.

-No-le dije-Son tonterías-añadi.

-¡Bella!-me llamo Edward, le sonreí y el se acerco.

-¿Qué pasa?- le pregunte

-Iremos a casa de los chicos a ver películas-me dijo-¿alguna en especial?-cuestiono

-No, la que tu eligas esta bien-le sonreí, el rodeo mi cintura con sus brazos y junto nuestras narices, era algo que siempre habia hecho, pero de un tiempo para aca, mi corazón latia desbocado cada vez que el lo hacia.

-Ok- me dijo besando mi nariz, la sensación de sus labios en mi piel, hacia que me sintiera como mantequilla. Me cargo y me bajo de donde estaba, luego ayudo a alice a bajar.-Vamos-tomo mi mano y me hizo caminar a la par con el, mire a alice quien sonrio y mostro una mirada que decía ¿Lo ves?, pero la ignore rotundamente por lo que ella rio.

En la casa de los Brandon nos sentamos todos en la sala, Edward como siempre me sento en su regazo y me rodeo con sus brazos, yo me recosté en su pecho, ese era mi lugar favorito en el mundo, Edward era mi hermano, acababa de cumplir los 15, yo tenia nueve y dentro de dos meses cumpliría los 11. Alice era novia de jasper y emmett de rosalie. Todos eramos grandes amigos, luego de que ian se mudara, nunca entendí por que Edward no lo soportaba, si era un buen chico.

-hueles bien- me dijo Edward inhalando el aroma de mis cabellos-A fresias- añadió

-Siempre huelo asi- le dije, el sonrio

-Si- concordó el-Siempre hueles a fresias- beso mi frente. La película termino y nosotros nos fuimos a la casa, Edward ya habia sacado su licencia por tener quince y papá le habia regalado un coche, no eramos ricos pero en el trabajo a papá le iba muy bien.

-¿Pasa algo?- pregunto Edward al ver que iba muy silenciosa

-No nada- le respondi, el sonrio

-Estas pensativa-me dijo-Me gustaría saber que pasa por esa cabecita tuya.

-No se- le dije-Cosas-añadi, llegamos a la casa y Edward me ayudo a bajar del auto, me puso sobre su espalda, como caballito, me recordó cuando jugamos a eso de mas pequeños, al entrar a la casa, me dejo en el suelo, por que habia personas en la sala.

-Hola Edward- le dijo una chica rubia, me parecía haberla visto en el instituto, pero supuse que seria del grado de Edward, ya que no la habia visto en el area de primaria como yo.

-Jessica- le dijo el.

-Tu debes ser bella, tu hermano habla mucho de ti- dijo ella yo solo sonreí.

-hola cielo- dijo mamá saliendo de la cocina con una bandeja con bocadillos-tu amiga lauren vino a visitarte- le dijo a Edward. Yo camine hasta las escaleras y subi a mi habitación, me sentí incomoda, mamá entro mientas estaba viendo una película.

-¿viste que bonita es?- me pregunto

-¿Quién?- le cuestione.

-La amiga de Edward- me dijo ella con una sonrisa-Aunque creo que es su novia- me dijo, sentí mi corazón partirse en millones de pedacitos, se supone que no debería afectarme, solo me dolia por que el era mi hermano y ahora tendría que compartirlo con alguien mas, si solo era eso.

-¿Es su novia?- le pregunte

-No lo se- dijo mamá-Aunque es lo mas seguro, ¡Dios! Mi bebé esta creciendo- añadió sonriendo

-si es bonita- le dije despues de unos segundo-Mami quiero dormir-añadi apagando el televisor.-Me duele un poco la cabeza.

-Ok, descansa bebé-me dijo dándome un beso en la frente. Salio de la habitación y yo le puse pestillo a la puerta, me eche en mi cama y llore como la tonta que soy, no se por que me sentía tan mal, por que sentía esa opresión en el pecho al saber que probablemente la chica de abajo era la novia de Edward, es solo que… es era mio, era mi hermano y no quería compartirlo. No supe en que momento me quede dormida, pero sentí unas fuertes manos tomarme y acurrucarme junto a el.

-¿Por qué lloraste mi angel?- susurro besando tiernamente mi frente-No tienes por que llorar-susurro, quería abrir los ojos, pero temí que si los abría desapareciera. –no sabes cuanto te quiero bella- me quede dormida de nuevo entre esos fuertes brazos, inundándome con su aroma, era como abrazar a mi osito de peluche preferido, salvo que los brazos de Edward eran mas cómodos y cálidos.

Me removí inquieta cuando sentí un aliento calido en mi rostro, abri los ojos con cuidado y me percate de las enormes orbes esmeralda de Edward, me observaban con curiosidad, me asuste.

-Despertarte- susurro el, lo empuje por el pecho y cayo a un lado.

-¿Cómo entraste?- le dije

-Por la ventana-me dijo -mi balcón da al tuyo recuerda-me dijo divertido.-¿Por qué llorabas?- me cuestiono

-Me dolia la cabeza- le dije

-tonta bella-me dijo besando mi mejilla, un ardor quedo donde estuvieron sus labios.-Cenaremos en un rato-me dijo. Levantándose de la cama y salió de la habitación, me alegre de que se preocupara por mi, lo quería mucho, a veces pensaba que lo quería mas de lo que debería.

POV EDWARD

-Bella esta muy linda-dijo jasper, ganándose una mirada asesina de mi parte-Tranquilo hermano solo lo comentaba, tu sabes que la veo como otra hermana, a demás tengo a mi Alice-sonrio el tarado.

Lanze el balón de futbol americano que tenia en las manos, emmett lo atrapo-Gran pase Eddie-dijo Jessica, fue un error haberla manoseado el otro dia, ahora no me la podía quitar de encima, a bella no le agradaba y eso era motivo suficiente para no quererla cerca de mi, mi angel estaba de pie junto a alice y rose, las dos ultimas formaban parte del equipo de las porristas, bella era un año menor por lo que todavía no entraba, aunque no creo que ella quisiera hacerlo, además no me gustaría que los demás la vieran usando esa falda tan corta que llaman uniforme. Bella vestia unos jeans negros con una blusa blanca, usaba la gorra que le habia regalado, y la chamarra de mi uniforme, me gustaba verla usando mi ropa.

-Eddie-se quejo jessica-¿Me escuchaste?-pregunto haciendo un horroroso puchero.

-Lo siento jessica estaba distraído-le dije.

Ella rodo los ojos-Te dije que si vamos salimos el sábado, los demás iran al parque de diversiones tal vez podamos ir con ellos o a otro lugar- dijo batiendo las pestañas.

-no creo- le dije-Llevare a bella al cine-añadi

-tu hermana puede venir con nosotros- me dijo ella pero no me paso desapercibido la mueca que hizo al decir eso.

-Le preguntare pero no creo-añadi-No le gustan los parques de diversiones, le tiene miedo a las altura-sonrei al recordar como siempre que vamos se cuelga de mi brazo.

-podemos ir solos- dijo ella-No le pasara nada por que un dia no la lleves al cine-añadio.

-No- le dije-Bella esta por encima de cualquiera-gruñi molesto-Asi que jamás, nunca pienses que dejare a mi hermana para ir contigo a algún lugar-

-era solo una sugerencia-dijo fingiendo arrepentimiento.

-pues ahorrate tus sugerencias- le dije molesto, jasper funcio el ceño y yo gire mi rostro y corri para atrapar el pase que me mandaba emmett.

-Vamos Eddie perdon- me dijo jessica siguiéndome al area de descanso, estábamos en entrenamientos, preparándonos para la temporada, bella se quedaba conmigo los fines de semana que no viajaba a casa, no le gustaba dejarme solo y eso era algo que me llenaba de felicidad, me permitia estar cerca de ella, como su hermano pero prefería eso a no ser nada en su vida. Hoy era jueves, no hubo clases y tampoco las abria mañana pero los jugadores teníamos que entrenar por lo cual no viajamos a casa, bella hablo con nuestros padres y ellos entendieron, de echo pasarían un fin de semana en la push. -Perdon Edward- me dijo rodeándome con sus brazos-podríamos irnos algún lugar los dos solos y pasar un buen rato-susurro en mi oído.

-ahora no jessica-le dije-llevare a bella a cenar con los demás- le dije

-¿Puedo ir?- cuestiono sonriente con esperanza.

-Vamos solo la familia-añadi

-Pues no creo, por que tu hermana esta muy agusto platicando con Max- susurro, me levante de mi asiento rápidamente y busque a bella con la mirada, estaba junto a las chicas pero max y otro chicos estaban por ahí, el le estaba contando algo y ella reia, sentí que mi cuerpo hervía, tome mi camisa del suelo, y Sali, camine poniéndomela y a lo lejos escuche a jessica llamarme.

-Bella-le dije llegando y entrelazando su mano con la mia un poco mas fuerte de lo que debía, la escuche quejarse por lo bajo.

-hola Edward-saludo Max.

-¿Qué hay?- le dije un poco tenso.

-Esta preguntándole a tu hermana si le gustaría venir al parque de diversiones con nosotros-me dijo sonriente, alice y rose pasaban sus ojos de max a mi y a bella.

-no creo- le conteste

-¿Por que?- dijo alice maliciosa, pequeño diablo.

-por que tenemos cosas que hacer alice- le dije y me di la vuelta llevando a bella conmigo

-¿Qué te pasa?- me dijo mientras caminaba a mi paso-Edward no puedo ir tan rápido-me dijo. Cuando estuvimos lo suficiente lejos de los demás pare, ella freno y casi se cae pero la sostuve.

-Gracias-me dijo en un susurro

-¿Por qué coqueteabas con el?- le dije molesto

-yo no estaba coqueteando-me dijo apenada-solo platicábamos, tu no estabas y casi no conozco a nadie además de los chicos.- dijo mordiendo su labio.

-Pero no me gusta que hables con los chicos del equipo-le dije-Ellos son…no hables con ellos-le dije

-¿Por qué?- me dijo cruzándose de brazos y dando un pisotón en el suelo-tu siempre hablas con quien quieres, ¿Por qué no puedo hacer lo mismo?- me dijo

-por que eres mia-le dije grite, ella se encogió y quize golpearme-Eres mi hermana bella- le dije apretando el puente de mi nariz-no me gustaría que alguien te dañara. -añadi un poco mas tranquilo

-no te enojes conmigo-me dijo soltando unas lagrimas, la abraze.

-lo siento princesa perdon- le rogue no me gustaba verla llorar, no me gustaba ser el causante de sus lagrimas.

-No me gusta gusta que estes molesto-me dijo rodeándome con sus bracitos

-Soy un imbécil-le dije.

-No digas malas palabras-me reprendió, rei, era tan inocente.

-Perdoname bella-le dije tomando su rostro entre mis manos-No me gusta que estemos molestos- le dije rozando mi nariz con la suya, ella mantuvo la respiración, estaba tan cerca, seria tan sencillo inclinarme un poco mas y rozar sus labios.

-¡Edward!-grito rosalie haciendo que mi angel pegara un brinco asustada.

-¿Qué?-le gruñi

-Ya nos vamos- dijo, esta por llover y no querrás que bella se moje ¿o si?- me reto enarcando una ceja.

-Ya vamos-le dije, ella dio la vuelta y se marcho caminando con su andar mandon. Bella suspiro y comenzó a caminar pero la detuve.

-¿Me perdonas?- le pedi una vez mas.

-claro tonto-me dijo ella, la abrace-No me puedo enojar mucho contigo eres mi hermano y se que todo lo haces por mi bien-me dijo mientras dejaba un beso en la mejilla, me dolio como nunca esa afirmación. “hermanos” eso es lo que somos, la abrace y comencé a caminar con ella, me gustaba verla feliz, maldije mi suerte, ¿Por qué tenia que ser mi hermana?, jamás podríamos ir a tomar un helado como novios, jamás la podría besar, nunca podría acariciarla, por que ella siempre seria mi hermanita.



OUTTAKE 2 PO


CAPITULO 2: MIA

POV EDWARD

Desde que mamá dijo que tendría un hermanito las cosas me preocupaban un poco, voy en el preescolar y mi papi y mi mami siempre juegan conmigo, emmett dice que con la llegada del bebé mis papis ya no me van a querer igual, el dice que desde que la chupadedos de su hermana llego sus papis ya no juegan con el como antes, yo no quiero eso, pero mi mamá me dijo que ella me va querer igual que a este bebé y que yo lo tengo que querer mucho por que será mi hermano o hermana pequeña, y que el jugara conmigo y que lo tengo que proteger por que el va a estar mas chiquito. Por eso estoy aquí sentadito en el ultimo peldaño de la escalera, esperando a que mis papis, traigan a mi nuevo hermanito o hermanita a casa, La mamá de jasper y rosalie me dio un chocolate.

-¿Edward por que no juegas?- me dijo emmett, era muy grande, parecía un niño de los que van en la primaria pero el tenia mi edad, apenas 4.

-Estoy esperando a mis papas- le dije aburrido, prometieron llegar temprano y ya paso la hora del almuerzo. Tenia en mi mano al pequeño león de peluche que compre con mis ahorros, quería que fuera el primer regalo del nuevo bebé.

-si emmett, no lo molestes- le dijo rosalie, ella era la hermanita de jazzy, mi mejor amigo, el estaba sentado jugando con alice, no se que le veía, era como dice emmett una chupadedo, lo único que hacia todo el dia era chuparse el dedo y colgarse del brazo de quien estuviera a su alcanze, en fin rose decía que su hermano era raro. Deje de ver a mis amigos cuando escuche que un auto se estacionaba en el patio, me movi inquieto en mi lugar pero permanecí sentado

-¿Edward?- dijo mamá en cuanto la puerta se abrió, venia cargando un pequeño bultito, me puse de pie y camine con cuidado hacia ella, rose y emmett se subieron al sofá para ver si veian algo, mientras el tonto de jazz tomaba la mano de alice y la hacia caminar con el.

-¡hola mami!- le dije acercándome

-¡Te presento a tu hermanita!- me dijo inclinándose ligeramente, casi no se veía nada pero el bultito se removió y mamá con cuidado movio la mantita que lo cubria, vi como una muñequita movia su pequeña boquita.

-¡Es niña!- le dije.

-Si mi amor, familia les presento a Isabella Marie Cullen- dijo mi padre mientras abrazaba a mamá, no podía desviar mi mirada de esa pequeña, era como las muñecas de rose, pero mas suavecita por lo que note cuando acaricie su mejilla, estaba calida.

-Es bonita- le dije a mamá y ella rio.-Esto es para ella- le dije a mamá mostrando el león que sostenía en la mano, mamá sonrio y me acaricio la cabeza con la mano libre.

-Si hijo es hermosa-contesto papá-Por eso debes ayudarme a cuidarla, es tu deber como hermano, ella es nuestra princesita y debemos cuidarla de todos los chicos- dijo antes de recibir un golpe de mamá.

-Si, papi lo plometo- le dije, y asi ha sido siempre, mi hermanita es la nena mas bonita que existe tiene unos hermosos ojos cafes, muy dulces como el chocolate espeso, me encanta estar cerca de ella, emmett me molesta diciendo que ahora me volvi un chupadedos igual que bella y su hermana, pero no es cierto, es solo que me gusta estar junto a bella, no me gusta que otros la cuiden. No me gusta, no lo soporto, hace poco se mudo a la ciudad una vieja amiga de mi mamá, que tiene a un bebé de la edad de alice, pero este niño solo quiere jugar con mi hermanita, ahora bella tiene tres años, es mas linda que cuando nació, mamá siempre la viste con vestiditos vaporosos, su cabello esta en dos coletas casi siempre, y me llama eward, aun no puede pronunciar bien mi nombre.

-¡Bella!- grite cuando entre en su habitación y no la vi, ella debía estar ahí, era nuestra hora de jugar. Baje aprisa las escaleras y entre en la cocina.

-¿Dónde esta bella?- le pregunte molesto a mamá. Ella me vio y frunció el ceño, estaba tomando te con otra señora, la que era mamá del niño ese que ve mucho a MI bella.

- Esta en el patio con los demás cielito- me dijo la señora.-Tu padre y tu tio los están cuidando-añadio, yo le sonreí, ya habia sido maleducado por no contestar, me di la vuelta y corri para encontrarme con bella, a lo lejos escuche que mi madre decía algo asi como “Niños”. Sali al patio y vi a bella montada en su cochecito de barbie que le habían regalado mis padres.

-Bella…- le dije, una sonrisa se dibujo en su rostro cuando me vio

-eward- me dijo aplaudiendo con sus manitas-¿tu juegar con nosotros?- pregunto

-No, tu y yo veremos una película- le dije.

-No Edward- dijo una furiosa duende-Bella va a juegar con ian y conmigo- me dijo cruzándose de brazos.

-no alice- le dije-Bella se va conmigo por que veremos una película- le repeti, no me di cuenta que bella manejaba el cochecito hasta que escuche sus risas, gire el rostro y vi como el cochecito era conducido por ian, y mi angelito reia mientras el daba vueltas por el patio.

-Lo ves- me saco la lengua alice-Bella quiere jugar con nosotros- me dijo, bufe bien, si bella quería quedarse aquí en el patio me quedaría con ella. Después de soportar una hora mas que bella jugara con los demás, al fin fue a mi encuentro.

-¿Tas enojado Edward?- me pregunto con sus hermosos orbes chocolate.

-No- le dije

-Si, tas enojado conmigo- me dijo llevándose un dedito a la boca-Me pedonas- me abrazo, rodeo mi cuello con sus manitas y yo la abrace de vuelta.

-solo no vuelvas a preferir a alguien mas antes que a mi- le dije, ella asintió aunque no estoy seguro que haya entendido algo de lo que dije, bella siempre asentía a todo lo que le decía, bueno casi todo. Al final tome su mano y camine con ella dentro de la casa, nos sentamos en la sala, y al poco rato llegaron los demás, emmett se sento junto a rose, mientras jasper casualmente se sento junto a alice que estaba al lado de ian, lo mas lejos de mi bella que pude ponerlo.

-Eward- dijo bella mirándome

-¿Qué pasa pequeña?- le dije

-Paomitas- me dijo, sonrei

-ahora vuelvo- le dije, fue a la cocina y coloque un paquete dentro del horno de microondas, mamá me enseño como usarlo para que no me fuera a lastimar, al sacarlas las tome con cuidado para no quemarme las puse en un tazon y tome la salsa picante, cuando regrese vi que el tal Ian, estaba junto a bella.

-¿Qué haces?- le dije cuando note que tenia la mano de mi pequeña sujeta a la suya

-Eso hacen los novios- susurro rosalie

-¿De que hablas barbie?- le dije, ella frunció el ceño y me saco la lengua.

-Bella y Ian son novios, cuando se han grandes se van a casar- dijo alice contenta-¿Verdad bella?- le pregunto mi angel solo rio, pero yo sentí que algo dentro de mi se rompia, ella no podía casarse, no podía dejar a mis padres, no podía dejarme a mi, ella era nuestra princesa.

-No- les dije-ella no se va a casar nunca- añadi

-claro que si tonto Edward- dijo alice-Yo voy a ser su madlina y rose también-

-Vaya Edward te libraras de la chupadedos de tu hermana, ojala yo pudiera librarme de la mia- dijo emmett.

-Le dire a mamá-grito la pequeña alice, de pronto los cojines comenzaron a volar, jasper y emmett tiraban cojines a rosalie y alice mientras mi pequeña reia, asu lado estaba el mocoso ese que quería llevarse a mi bella, pero no podía dejarlo, ella solo era nuestra princesa, mia y de mis papas.

-Ewrad- canturreo bella lanzándome un cojin provocando que tirara el tazon con las palomitas, todos rieron y yo corretee a bella por la sala hasta que la atrape, al final todos terminamos acostados en el piso, la mamá de ian se fue y se llevo al pequeño engendro con el, no me gustaba como veía a mi bella, emmett y alice se fueron con la mamá de jasper, al final solo quedamos mi hermanita y yo.

-Eward- me dijo ella

-¿Qué pasa pequeña?- dije en un susurro

-sueño- me dijo ella tallando sus ojitos para despues dar un gran bostezo, la tome en mis brazos y la lleve hasta su cuarto, la deje en su nueva cuna, era una especie de cama pero todavía tenia barrotes a los lados como protección.

-quedate- me dijo corriéndose a un lado para darme espacio, me acomode a su costado mientras ella abrazaba un león de peluche que le regale el mismo dia que llego a la casa, con cuidado descanso su cabecita en mi pecho justo encima de donde late mi corazón, este comenzó a hacer un pum, pum, muy rápido. Con cuidado acaricie la mejilla de bella y ella rio quedito.

-coquilla eward- me dijo

-Lo siento- le dije-Es que eres suavecita como mamá- le dije, aunque cuando la tocaba a ella, no sentía lo mismo que sentía cuando tocaba a mamá, no se que me pasaba con ella, no entendía, solo sabia que no podía perderla, por que eso me lastimaría mucho, mucho, mucho.

-Te quielo eward- me dijo ella.

-yo también te quiero mucho- le dije¿Bella?- la llame cuando sentí que su respiración se hacia pausada

-¿mm?- murmuro ella.

-Prometeme que nunca te vas a casar con nadie que no sea yo- le dije, no supe por que, ella rio.

-Plometo- me dijo-No me gusta besar otlos niños-añadio. Sonrei, por el momento mi princesa estaba segura, conmigo, ella poco a poco fue cerrando sus ojitos y su dedo pulgar fue a dar a su boca, sonreí ante la imagen, ella era perfecta como decía papá, y nadie la merecía, yo era su hermano asi que ella estaba segura conmigo.

No sabia que era eso que me provocaba estar junto a ella, ese tierno calorcito que se instauraba en mi pecho cada vez que me decía te quiero, yo la quería, claro que si, era mi hermana, mi princesa, mia, solo mia, y no quería compartirla con nadie.

¿Era egoísta? Si, pero no me importaba, no me importaba nada, no importaba que incluso me tuviera que volver un chupadedos para estar con ella.

Por que ella era mia. Y solo conmigo podía estar.

ORACION A MI SEXY VAMPIRITO

Edward de mi guarda
De mi sexy compañia
Bebete mi sangre
De noche y de Dia
Hasta que caiga en tus brazos
Y sea tu marca de heroina