miércoles, 7 de febrero de 2018

Seducido por un Angel capitulo 5

Capitulo 5

La cena nunca había sido tan... interesante.

Me vi obligada a comer desnuda. Bien.

La lasaña fue un éxito. Impresionante.

El pan de ajo era delicioso. Después de haber sido sumergido en mi coño. Al parecer, el jugo de coño iba genial con pan de ajo.

Por supuesto para el momento en que habíamos terminado, yo estaba lista para pollas. El pan no parecía ser suficiente. Y había terminado de esperar.
Con la mesa despejada, los platos remojándose, tome una tira de condones que había escondido al principio del día y me dirigí hacia la sala de estar, papi y el tío Emmet estaban disfrutando de una copa después de cenar.

Enredos de Amor Capitulo 9

Capitulo 9
Un grito de ayuda
Edward
Buscando mi teléfono, miré fijamente hacia el fondo, su pintura de un pequeño niño simplemente parado en la lluvia, un paraguas roto a sus pies.

¿Qué está haciendo ahora?

Después de un segundo pensando, le mandé un texto.

Artista estafadora.

¡Pensé que estábamos siendo civilizados!

Sonreí.

Lo siento, es la costumbre.

Sí, seguro, doctor Idiota… “Lo siento, es la costumbre”.

¿Estás aquí? No pude verla esta mañana.

Esperando provisiones. No estaré ahí hasta más tarde. ¿Todavía en el hospital?

Saliendo ahora. ¿Bebidas esta noche?

Si tú invitas.

Tacaña.

Piensa en ello como un elogio que confío en tus opciones alcohólicas.

Enredos de Amor Capitulo 10

Capitulo 10
Algo prestado y azul
Isabella
―¡Por qué! ¿Por qué estoy así? ―me quejé, tratando de salir del maldito vestido. La cremallera estaba rota, y no estaba cediendo para nada. Mirándome en el espejo, suspiré―. Eres una idiota, Bella ―susurré cuando mi teléfono sonó―. Edward, no es un buen momento ―respondí.

―Si alguna vez vuelves a rogarme por mi libro, o mi vino de nuevo…

―¡Espera! ―Intenté caminar a mi puerta, pero me tropecé un poco con el borde del vestido, golpeando mi escritorio.

―¿Qué haces?

Enderezándome, rápidamente salí de mi habitación.

―Sólo deja el libro y la botella junto a la puerta…

―¿Quieres que haga qué?

Urgh.

―Estoy en medio de una situación. Sólo deja…

―¿Estás llorando?

―No, ¡no estoy llorando!

lunes, 5 de febrero de 2018

Enredos de amor Capitulo 7

Capitulo7

No estamos bien
Isabella

Justo estaba decidiendo si tocar o no su puerta cuando él la abrió, un botiquín en sus manos.

―¿Qué estás haciendo? ―Levantó sus cejas y tomó una leve distancia.

―Todavía no tengo un botiquín, así que iba a pedirte prestado el tuyo ―dije rápidamente―. Pero no importa, compraré uno mañana.

―Me lo imaginé. ―Se rió, aunque no parecía encontrarlo graciosos. Alzó su botiquín―. Iba a darte esto.

―Oh, gracias… ―Me estiré por el botiquín.

Lo apartó, mirando mi tobillo cuando me equilibré en mi otra pierna.

―¿Qué tan mal está? ―Se arrodilló enfrente de mí―. ¿Sentiste que algo se reventó?

―No, está bien. ―Pisé, solo para estremecerme y levantarlo otra vez.

―No está bien. Entra. ―Agarró mi codo, ayudándome.

―Edward…

Enredos de Amor Capitulo 8

Capitulo 8
El maullido de un gato
Isabella
Una semana había pasado sin que Edward y yo habláramos o nos viéramos, para el caso. Después de esa noche, hicimos lo mejor para evitarnos. Llovía casi todos los días, y era simplemente más sencillo colocarme la capucha o esconderme bajo el paraguas hasta que estaba segura en los confines de mi apartamento. No estaba segura por qué seguía pensando en él. Cada vez que cerraba los ojos, lo veía: riéndose de mí, o ayudándome, o sólo escuchando. Lo que más echaba de menos era que sólo estuviera ahí y escucharme. Me sentía mal, a pesar que no tenía la intención de ser tan crítica, generalmente no lo decía. No pude evitarlo, pero esa tampoco era una excusa.

Podré verlo hoy.

¿Por qué me importa?

Porque necesito disculparme.

―Isabella, aquí estás.

La voz de la Sra. Cullen me sacó de mi batalla mental. Llevaba un lindo y simple vestido beige bajo su bata blanca, con su cabello gris rojizo recogido.

―Lo siento, me llevó mucho tiempo responder sobre el mural…

―Está bien, no estaba esperando que dejaras todo y vinieras directo a mí. ¿Cómo estás, querida?

―Bien, gracias. ¿Me preguntaba si debería llamarla Sra. Cullen o Dra. Cullen? ―Era la jefa después de todo, y llevaba una bata blanca.

Seducido por un Angel Capitulo4

Capitulo 4

La lasaña se está horneando y tengo cuarenta y cinco minutos antes de que esté lista para salir del horno.

Otros quince antes de que se enfrié y entonces estaremos listos para comer.

Tengo mariposas que pululan en mi estómago, con la esperanza de que mi tío se una a nosotros en el juego. La llamada telefónica había sido fácil. Una marcación rápida y luego el tío Emmet respondiendo y aceptando venir a la casa de mi ex padrastro para la cena al final de la semana... siempre y cuando le prometiera hacerle lasaña.

Comercio Fácil. Especialmente teniendo en cuenta el plan.

Papá y yo hemos estado juntos desde hace meses y que habían acordado inicialmente para mantenerlo entre nosotros. Pero también sabe que acaba de cumplir dieciocho años y que tengo la avena para sembrar... o algo así. Así que no me pongo a dormir alrededor... pero me pongo a joder sus hermanos. Si están dispuestos.

sábado, 3 de febrero de 2018

Seducido por un Angel Capitulo 3

Capitulo 3
Su Angel

Una fuerte bofetada a mi culo me lleva de medio despierta a alerta, el relámpago del dolor forzando los ojos abiertos mientras miro fijamente a mi papi.

—Vamos, Bella. Es hora de ponerse en marcha.

Con un resoplido, entierro mi cara en mi almohada y estiro mi cuerpo, aliviando los dolores que había causado la noche anterior.
Me doy la vuelta y lo veo vestirse, ponerse los pantalones y deslizarse en su camisa. Él es mi papi, mi ex padrastro, de todos modos, y amante.

Dios vaya que es un amante.

—Edward... —Estoy gimiendo. Él me había fóllado muchas veces la noche pasada, y estoy agotada. Saciada, pero agotada.

Enredos de Amor Capitulo 5

Capitulo 5
Fondo bullicioso
Edward
Casi no reconozco a Isabella cuando entró al café. Su cabello estaba muy bien arreglado y rizado, y su camiseta de algodón rojo se aferraba a cada curva de su pecho, haciendo que se destaque de una forma extraña. Tal vez fue porque nunca la había visto con tacones es la razón por la que sus piernas lucían más largas bajo su falda blanca.

―¿Qué? ―dijo, mirándose a sí misma cuando llegó a la mesa.

―Nada, es sólo que es la primera vez que te he visto lucir bien ―respondí, bebiendo mi café.

―¿Cómo es posible que me alagues y me insultes al mismo tiempo? ―Frunció el ceño, a punto de tomar asiento, cuando mi madre regresó. Por alguna razón, ella se puso de pie de nuevo.

―Por favor, no te preocupes por mi hijo, no estoy segura dónde fueron sus modales ―dijo, colocando una taza humeante delante de Isabella―. No sabía qué beberías, así que, es sólo capuchino. Espero que no te importe que haya ordenado, la fila estaba larga.

―No, está bien. Muchas gracias ―respondió cortésmente.

Podrías pensar que ella es la que está por pedir un favor.

―¿Ha dicho que ha estado intentando contactarse conmigo?

Mi madre sonrió con tristeza, mirándonos.

―Sí. Nunca me di cuenta de que estaríamos conectados por esto.

―Mi madre es la jefa en el hospital, y se preguntaba si podrías pintar un mural ―dije, tratando de acelerar las cosas.

―¿Un mural?

ORACION A MI SEXY VAMPIRITO

Edward de mi guarda
De mi sexy compañia
Bebete mi sangre
De noche y de Dia
Hasta que caiga en tus brazos
Y sea tu marca de heroina