viernes, 20 de abril de 2018

No Esperaba Enamorarme de ti Capitulo 23


Capitulo 23
Isabella

Ese fin de semana trabajé un par de turnos en Alec’s, pero Edward no volvió por allí. Por suerte. Todavía me sentía avergonzada por aquella discusión que habíamos mantenido en público, pero sabía que en el local de Alec no era algo raro. De hecho, la novia por correo de Felix Clancy intentó atropellarlo dos horas más tarde. No, lo cierto era que solo me sentía herida. La rabia que me había inundado me había hecho sentir mucho mejor. Conseguía que me sintiera al mando. El dolor era dolor, pero me había sentado bien regresar al pueblo. Quería ver cómo quedaba la nueva escuela, era mi sueño y mi legado para el lugar en el que había nacido, el pueblo que me había facilitado los medios para poseer una educación. Sin embargo, después me gustaría contratar a alguien para garantizar el mantenimiento de la financiación anual. Luego me marcharía a otro lugar, para empezar de nuevo. Quizá eso era el cierre que necesitaba esa etapa de mi vida, para pasar realmente de Edward. ¿Me había estado mintiendo a mí misma? Parecía que una parte de mí había querido saber qué pasaría si lo veía de nuevo, que en realidad no lo había dejado atrás. Y ese era el problema. Pero lo mejor era ser sincera al respecto. Tenía la confirmación: estaba realmente, de verdad, con la mujer con la que me había engañado. Tenía un hijo con ella. Era la realidad. Y era mejor que me enfrentara a ello.

miércoles, 18 de abril de 2018

No Esperaba Enamorarme de Ti Capitulo 20


Capitulo 20
Isabella

Edward vino a verme a la mañana siguiente, pero mantuvo una actitud distante, distraída, casi fría, y no hizo nada para consolarme. Me sentía herida y desesperada. El dolor de mi cuerpo era el menos doloroso de todos.

Alice llegó a casa un par de horas después que yo y tuvo que haber notado mi rostro magullado, porque me despertó y me exigió que le dijera qué me había pasado. Lloré entre sus brazos como ella había llorado en los míos al ser abandonada a los pies de la colina por el hombre que tomó su virginidad y luego se marchó.

El chico que había tomado la mía no me había herido físicamente, y yo no lloraba por el golpe que había recibido en la cara. Lloraba por el dolor que sentía en el corazón.

Los minutos pasaron lentamente ese fin de semana. Me quedé encerrada en la caravana, pegando un brinco cada vez que escuchaba un ruido, con la esperanza de que fuera Edward. Después de la primera mañana, él no regresó, y yo no lo busqué. Había hecho su elección, y aunque habíamos estado lo más cerca físicamente que podían estar dos personas, para él no había cambiado nada. En su mente, ya se había marchado. Lo entendí perfectamente. Y me rompió el corazón.

No Esperaba Enamorarme de Ti Capitulo 21

Capitulo 21
Isabella
 Cuatro años después

No hay nada como regresar a casa, o eso dice el refrán. Ya era tarde cuando pude ver los Apalaches por la ventanilla del coche. Apreté el volante con fuerza; a pesar del nerviosismo y la ansiedad que sentía ante un futuro un tanto incierto, también corría por mis venas una débil corriente de excitación, la sensación de que estaba de regreso al lugar al que pertenecía. Bajé la ventanilla cuando dejé atrás la autopista y cogí una profunda bocanada del aire fresco de la montaña, con olor a pino, tan diferente de las cálidas brisas saladas que había estado respirando en San Diego durante los cuatro años que había estudiado en la universidad. No había vuelto a casa ni siquiera los veranos o en Navidad, prefiriendo seguir las clases durante todo el año para graduarme antes. Había preferido quedarme en San Diego un par de meses más para terminar algunos flecos de mi titulación de Ciencias de la Educación y no tener que ir en coche hasta casa en pleno invierno. Y aquí estaba ahora, cuando las montañas renacían en primavera. Dios, había echado de menos Kentucky. Algo después, cuando doblé una curva hacia el camino que llevaba a la caravana, una inesperada paz me inundó, haciendo que esbozara una sonrisa.

—El hogar —susurré. Todo iba a ir bien. Estaba de vuelta porque tenía un objetivo. Un propósito.

Mientras subía por el camino, miré las deterioradas casas que había a ambos lados de la carretera. Para mi sorpresa, algunas parecían estar mejor de lo que recordaba. Varios vecinos habían limpiado los patios, lo que sin duda era una gran mejora.

lunes, 16 de abril de 2018

No Esperaba enamorarme de ti Capitulo 17


Capitulo 17
Isabella

—¿Por qué me estás evitando?

Él giró la cabeza con una mirada de sorpresa.

—Isabella, por Dios, me has asustado. —Recordé aquellas primeras veces, cuando era él quien me sorprendía a mí y cómo me daba un vuelco el corazón. Sentía como si lo estuviera perdiendo, y él ni siquiera se había marchado todavía. Los dos habíamos estado ocupados últimamente; yo había tenido al menos tres turnos a la semana, lo que era bueno, pero según habían ido pasando las semanas, me había quedado claro que no nos veíamos tanto como antes, porque él se empeñaba en ello. Lo miré expectante hasta que apretó los labios y soltó un suspiro—. Tengo muchas cosas que hacer… Se acercan los finales, tengo que pensar qué hacer con la casa, con todas las cosas… —Su voz se apagó.

—Me estás evitando.

Algo que parecía dolor se apoderó de su rostro por un breve segundo antes de que su expresión se volviera más neutra.

—Isabella… —susurró—. ¿No te parece que será más fácil luego si nosotros…?

No Esperaba Enamorarme de Ti Capitulo 18


Capitulo 18
Edward

El lugar donde había acampado con mi familia durante años resultaba siempre un poco más tranquilo de lo que lo recordaba, lo que era bueno, porque necesitaba una buena dosis de paz. Isabella me había dicho que me amaba, y yo le había dicho que también la amaba. Eso era algo que me llenaba de alegría, de miedo y de desesperación. No tenía nada que ofrecerle, pero ahora ¿cómo iba a marcharme sin ella?

Casi había ido a la caravana para pedirle que viniera conmigo antes de que me marchara, pero me contuve. El problema era que pensaba que resistirme a Isabella durante tres semanas me haría las cosas más fáciles. En cambio, solo se había incrementado mi anhelo por ella. La deseaba con desesperación. Era un hambre que se originaba en lo más profundo de mis entrañas, un ardor que solo se hacía más y más salvaje, más exigente a pesar de que no lo alimentaba. Y sabía que la amaba desde hacía mucho tiempo, quizá incluso antes de que ella me amara a mí. ¿Cuándo había ocurrido? ¿Cuándo había bajado la guardia lo suficiente para que su dulzura envolviera mi corazón de una forma incapaz de desenredar? Y llegados a este punto, ¿me importaba?

No Esperaba Enamorarme de ti Capitulo 19


Capitulo 19
Isabella

Tuvimos los finales una semana después. Busqué a Edward cuando los acabé, pero no pude encontrarlo. No era un tema que me preocupara. Realmente no quería saber cómo le habían salido. Tampoco era como si no lo imaginara ya; estaba segura de que había hecho unos exámenes impecables. Era algo que no parecía preocuparle lo más mínimo, y cuando estudiamos, a pesar de que estaba distraído, respondió a todas las preguntas que le hice de los temas correspondientes con una certeza inquebrantable.

No, la verdadera razón por la que no quería hablar de los finales era porque se trataba de otra cuestión que me recordaba lo pronto que se marcharía. En cualquier caso, tenía que irme a casa para dejar mis cosas antes de hacer el turno en Alec’s. Al me había dicho que iba a tener más turnos para mí ahora que se acercaba el verano. La clientela era más numerosa durante los meses de verano, cuando abría la terraza, y también se habían marchado un par de camareras a trabajar en el nuevo local que se había abierto en Evansly. Esa era una buena noticia para mí. Sabía que mientras estuviera en Dennville, tendría ingresos regulares, al menos durante el verano. Después ya se me ocurriría algo. Ya idearía un plan alternativo. Sentí una punzada de decepción en el pecho, pero no le hice caso. Lo conseguiría. Había tomado la decisión adecuada y había seguido adelante con ella. No había vuelta atrás.

martes, 10 de abril de 2018

No esperaba enamorarme de ti Capitulo 15


Isabella

Dormí con Edward casi todas las noches de las vacaciones de Navidad. No me hizo el amor a pesar de que se lo supliqué con constante descaro. Pero, no obstante, nos convertimos en expertos conocedores del cuerpo del otro. Hablábamos en susurros en la oscuridad de la noche, confesándonos nuestros secretos y revelando nuestras heridas. Me habló de su padre y de su hermano, y, cuanto más lo hacía, más fácilmente parecían fluir las palabras, más sonreía y se reía con los recuerdos que compartía. Me habló de su madre, de la herida abierta que tenía por eso desde hacía tanto tiempo, de la confusión y el dolor que sentía.

—¿Crees que irás a buscarla? —le pregunté un sábado por la mañana, mientras estábamos acostados en su cama—. Quiero decir, cuando te marches. —Como siempre, un agudo dolor me oprimió el corazón cuando dije «marches».

Él pareció considerar mi pregunta durante unos instantes.

No Esperaba Enamorarme de Ti Capitulo 16


Capitulo 16
Edward

Las cosas se habían salido de control con Isabella. No podía dejar de pensar en ella —su voz, sus pensamientos, su risa, su olor, su sabor, su cuerpo delicioso, sus labios—. Ella. Había hecho justo lo que me había prometido que no haría, había permitido que entre nosotros surgiera una unión que no iba a ser capaz de dejar atrás dentro de un par de meses. ¿Una unión? Dios, estaba prácticamente obsesionado con ella. Estaba colgado, loco por completo. Sin embargo, debía dejarla atrás. Y eso haría. Porque cualquier otra cosa era impensable. Me sentía como si estuviera ahogándome en ella, y como cualquier persona en ese trance, mi reacción instintiva era mover las piernas y resistirme, pelear. Luchar contra eso que se había apoderado de mi cuerpo y de mi corazón. Luchar contra ella.

Me quedé mirando sin ver el pueblo desde la colina que había bajado en trineo con Isabella meses atrás… El día que empecé algo con ella, ya no hubo vuelta atrás.

ORACION A MI SEXY VAMPIRITO

Edward de mi guarda
De mi sexy compañia
Bebete mi sangre
De noche y de Dia
Hasta que caiga en tus brazos
Y sea tu marca de heroina