Capitulo 14
Isabella
Sonó
un leve golpe en la puerta de la caravana. Me incorporé, saliendo de las
profundidades del sueño, y me senté. Estaba completamente oscuro. ¿Qué había
pasado?
El
golpe se repitió. Envolví la colcha alrededor de mi cuerpo antes de acercarme a
la puerta.
—¿Quién
es? —dije en voz muy baja.
—Edward.
Se
me detuvo el corazón. Abrí la puerta y allí estaba él, con la cazadora y un
gorro, con las manos metidas en los bolsillos y una mirada ilegible en su
rostro.
—Hola.
—Sonreí somnolienta—. ¿Qué haces aquí? —pregunté, mirando hacia el dormitorio.
—Er…
quería asegurarme de que estabas bien.
Fruncí
el ceño mientras me arrebujaba más en la colcha para protegerme de las ráfagas
de aire frío procedentes del exterior.
—¿Por
qué no iba a estar bien? —pregunté.
Él
parpadeó.
