Capitulo 11
Sorprendida
no comenzaba a cubrirlo. Era tan inesperado que ni siquiera supe lo que pasaba
hasta que mi hermana se volvió hacia mí con cara expectante diciendo—: Sé que
no querías una fiesta, pero te veías tan triste ayer, ¿cómo no iba a hacerlo?
—¿Me
hicieron una fiesta sorpresa? —le pregunté, todavía sin creérmelo bastante.
—Tuve
que hacerlo. Son tus dulces dieciséis. No podía dejar que fuera sólo la cena y
los fuegos artificiales con tus padres. ¿Qué clase de hermana mayor sería?
A
medida que la conmoción se desvanecía, me di la vuelta. Emmett, Greg, y Sánchez
habían llegado a la puerta detrás de mí y me observaban con expresiones
bastante divertidas. —¿Sabían sobre esto? —pregunté.
