viernes, 6 de abril de 2018

No esperaba enamorarme de ti Capitulo 13


Capitulo 13
Isabella

Al día siguiente me fui temprano, me puse la ropa tiritando por el frío aire de la mañana y besé a Edward para despedirme mientras dormía. No había tenido más pesadillas y no quería despertarlo. Habíamos estado despiertos la mayor parte de la noche. Un cálido rubor me cubrió la piel mientras revivía lo que habíamos hecho en su cama. Me moría de ganas de bucear de nuevo debajo de las mantas y volver a sentir cada experiencia otra vez. Pero no sabía a qué hora estaría Alice en casa, y quería estar allí cuando llegara con mamá. Así que me escapé de casa de Edward lo más silenciosamente que pude, cerrando la puerta a mi espalda.

Dejé allí el árbol de Navidad. Caminé por la nieve hasta la caravana, tiritando de frío. Esta mañana el mundo me parecía diferente. El frío era más frío, el aire más fresco, los pinos más fragantes, el azul del cielo todavía más brillante. Me sentía viva.

No esperaba enamorarme de ti Capitulo 14


Capitulo 14
Isabella

Sonó un leve golpe en la puerta de la caravana. Me incorporé, saliendo de las profundidades del sueño, y me senté. Estaba completamente oscuro. ¿Qué había pasado?

El golpe se repitió. Envolví la colcha alrededor de mi cuerpo antes de acercarme a la puerta.

—¿Quién es? —dije en voz muy baja.

—Edward.

Se me detuvo el corazón. Abrí la puerta y allí estaba él, con la cazadora y un gorro, con las manos metidas en los bolsillos y una mirada ilegible en su rostro.

—Hola. —Sonreí somnolienta—. ¿Qué haces aquí? —pregunté, mirando hacia el dormitorio.

—Er… quería asegurarme de que estabas bien.

Fruncí el ceño mientras me arrebujaba más en la colcha para protegerme de las ráfagas de aire frío procedentes del exterior.

—¿Por qué no iba a estar bien? —pregunté.

Él parpadeó.

miércoles, 4 de abril de 2018

No esperaba enamorarme de ti Capitulo 10


Capitulo 10
Isabella
Quince minutos más tarde, nos movíamos de la forma más sigilosa posible, escondiéndonos detrás de unos árboles que había al lado de la caravana de Dell Walker. Su patio estaba lleno de basura, medio cubierta de nieve.

Se podría pensar que hubiéramos podido avanzar como si tal cosa por la propiedad y coger lo que quisiéramos, ya que eran desechos. Pero la gente de la montaña era muy rara para sus cosas, y podía darse el caso de que Dell saliera con la escopeta si nos veía rebuscando en su basura. Y si le preguntábamos si podíamos coger algo, pensaría que tenía algún valor y trataría de cobrarnos. Además, Dell era un viejo bastardo. Un bastardo con una escopeta. Y con cierta inclinación a consumir grandes cantidades de licor.

No esraba enamorarme de ti Capitulo 11


Capitulo 11
Edward

Posiblemente estaba a punto de cometer el mayor error de mi vida, y no podía importarme menos. Había intentando con todas mis fuerzas no sentirme atraído por Isabella. De hecho, algunos días era un trabajo a tiempo completo. Pero no podía más. Las hormonas habían ganado esta vez. Aunque algo me decía que no era solo eso lo que me atraía de ella, y era esa parte la que me daba tanto miedo. Nunca había necesitado nada tanto en la vida como tocar su piel desnuda. Era como esos lunes por la mañana, cuando en el instituto alguien había dejado comida en una de las mesas de la cafetería y yo estaba muy hambriento después de ayunar durante todo el fin de semana. Era una respuesta primaria, que apenas podía controlar, puro instinto de supervivencia. Así era cómo me afectaba Isabella. La deseaba con tanta desesperación que era como si estuviera muriéndome de hambre por ella.

No esperaba enamorarme de ti Capitulo 12


Capitulo 12
Isabella

Cenamos sentados en el suelo, delante de la estufa en el salón de Edward, con los platos sobre la mesita de café. Nunca me había parecido tan deliciosa una comida. Estaba caliente, tenía el estómago lleno y me sentía feliz. Quizá no debería estar tan contenta, pero no podía evitarlo. Podía aceptar que Edward se iría pronto. Aceptaba que no miraría atrás. Pero ¿estaría bien si mi relación con él se volvía más estrecha? Quizá no. Pero algo me llevaba hacia él, algo que me costaba resistir, algo que me gustaba demasiado y de lo que no quería privarme. Por fin entendía lo que era. Por fin me hacía una idea de qué habían sentido mi madre y mi hermana. Por fin comprendía por qué Alice no quería experimentar el dolor de poner fin a una relación. Y esta, me repetía para mis adentros una y otra vez, iba a acabarse. Y quizá fuera lo mejor. Al menos no me pillaría por sorpresa cuando él cogiera su maleta y se fuera. Tenía tiempo para prepararme. Pero si era yo la que ganaba la beca, los dos haríamos las maletas…, aunque para vivir vidas separadas. Sin embargo, todavía quería estar con él. ¿Me equivocaba al pensar que valía la pena el dolor que vendría después por la felicidad que sentía ahora, sin importar lo temporal que pudiera ser?

miércoles, 21 de marzo de 2018

No Esperaba enamorarme de ti Capitulo 8


Capitulo 8
Isabella
Empezamos a caminar con la cabeza gacha para protegernos del viento y del frío. Después de avanzar un poco, tenía los pies mojados, y empecé a tiritar de nuevo. Edward me rodeó los hombros con un brazo, y permití que me apretara contra su cuerpo. En el momento en que llegamos a Dennville, había dejado de nevar. Tenía los pies todavía húmedos, pero había entrado en calor al moverme y gracias a la calidez que desprendía el cuerpo de Edward.

—Tengo que llamar al hospital para asegurarme de que Alice está allí con mi madre —dije. Había un teléfono público en la pared de la antigua oficina de correos, una reminiscencia del pasado en los tiempos que corrían. Pero arriba en la montaña no había buena cobertura para los móviles, y muchas personas no tenían teléfono fijo. En cuanto a nosotras, tampoco nos lo podíamos permitir. Edward asintió y me acompañó a la pequeña cabina, donde busqué en la guía telefónica el número del hospital al que Marlo llevaría a nuestra madre, un centro donde aceptarían Medicaid. Saqué cincuenta centavos del bolsillo. Unos minutos después me confirmaban que mi madre estaba siendo atendida y avisaban a Marlo para que se pusiera al teléfono.

—Hola, Bella. Lo siento mucho. Estaba vigilándome. Se escapó mientras me duchaba. ¿Vas camino de casa?

No esperaba enamorarme de ti Capitulo 9


Capitulo 9

Edward

Estaba nevando. Me detuve junto a la ventana y miré lo que cualquier otra persona habría observado maravillada, aquel paisaje limpio y blanco. No siempre nevaba en Navidad. Algunos dirían que era algo especial. Yo no. «Navidad». Me inundó una oleada de melancolía, e intenté contenerla. Solo era otro día en el calendario. Si no hacía caso, pasaría sin más. No era diferente a cualquier otra fecha, salvo en mi mente.

—Lo conseguirás, Edward —murmuré para mí mismo, tomando otro sorbo de café caliente.

Llamaron a la puerta y me sorprendí un poco. ¿Qué coño…? ¿Quién cojones iba a casa de nadie la mañana de Navidad? Fruncí el ceño mientras me acercaba a la puerta.

—¿Quién es? —exigí, en guardia.

—Isabella. —Parpadeé. ¿Isabella? «Joder». Me tomé mi tiempo antes de abrir.

sábado, 17 de marzo de 2018

No esperaba enamorarme de ti capitulo 7


Capitulo 7

Isabella

Las lágrimas comenzaron a brotar antes de que hubiera dado tres pasos fuera del instituto. La repentina explosión de frío fue como una bofetada en la cara. Me pareció que era la versión física de lo que acababa de experimentar emocionalmente, frente a casi todos mis compañeros y un buen número de padres. Me sentía humillada y profundamente avergonzada. Corrí más rápido, con el viento golpeando mi piel como si fueran cuchillas de afeitar mientras mis pies se deslizaban por la carretera helada.

—¡Isabella! —Oí que me llamaban. Edward. El estúpido de Edward, que se había sentado a dos asientos de mí en el salón de actos y había permitido que una muchacha le acariciara por debajo de la cazadora en la oscuridad. No tenía derecho a sentirme tan dolorosamente celosa. Y, sin embargo, así había sido. Ni siquiera había querido besarme. Había dejado muy claro que no quería tener nada que ver conmigo, pero verlo con otra chica me había hecho sentir un dolor casi físico. Me habían entrado ganas de llorar y estrangularla… O a él. O a ambos. No estaba segura. Y no tenía derecho a hacerlo. Yo no era nadie para él. Durante toda mi vida solo había sido eso, una don nadie. Mi vida era insignificante y poco valiosa. Y eso dolía.

ORACION A MI SEXY VAMPIRITO

Edward de mi guarda
De mi sexy compañia
Bebete mi sangre
De noche y de Dia
Hasta que caiga en tus brazos
Y sea tu marca de heroina