miércoles, 20 de marzo de 2019

No puedo amarte Capitulo 14


Capitulo 14

Edward
Meadow Lakes. Quiero reír. No hay praderas, ni lagos y ciertamente no hay un lago en una pradera. Es un estacionamiento de tráileres viejos de sesenta años de antigüedad, lleno de basureros apoyados en bloques de hormigón.

¿De verdad creció aquí?

Estoy empezando a pensar que Jacob no estaba tan mal, después de todo. Miro a mi alrededor, asimilando los viejos tráileres plateados Airstream mezclados con algunas casas rodantes de los años 80s, con persianas rotas apenas visibles detrás de ventanas sucias y fachadas verdes con moho carcomidas por las termitas y sus aislamientos térmicos expuestos. Todo este maldito lugar es un riesgo de incendio esperando a suceder. No la quiero aquí. No tiene que quedarse en mi casa, pero simplemente... no aquí.

Isabella está sentada en el asiento junto a mí, pasa lentamente sus manos una sobre la otra, mirando fijamente hacia abajo de forma inexpresiva, perdida en sus pensamientos. No puedo sacudirme la sensación de que está intentado postergar tener que mirar por la ventana tanto como sea posible.

Todavía no está oscuro, pero el sol se ha puesto y una par de niños salen corriendo de entre dos casas rodantes, persiguiendo un balón. Bajo la velocidad en caso que corran hacia la calle.

—Justo ahí —dice Isabella.

lunes, 18 de marzo de 2019

No puedo amarte capitulo 10

Capitulo 10

Edward
—Dos —le digo a Emmett y le lanzo las cartas que no quiero.

Apartando sus ojos de sus cartas, me tira dos más, las coloco en mi palma y las examino. Es una mierda, pero tengo dos sietes, así que no es una pérdida total.

No es que me importe. No soy un hombre competitivo —al menos no en lo que respecta al póker— pero organizar estas reuniones una vez al mes en mi casa nos da algo que hacer mientras hablamos. Dirijo mi mirada hacia Emmett y luego deslizo mis ojos alrededor de la mesa, viendo a Todd, uno de mis supervisores, así como a Eleazar, John y Schuster intercambiando y reorganizando las cartas. Todos ponen unos cuantos dólares en el medio, y Todd sube la apuesta por tres más. Todos aceptan… esperando que sea un engaño.

—No me entusiasma que mis hijas crezcan, te diré —dice Emmett, mostrándome una mirada divertida.

—¿Por qué?

no puedo amarte capitulo 11


Capitulo 11

Isabella
¿Me gusta hablar contigo? ¿Qué he dicho que fuera tan fascinante? Resoplo, sacudiendo mi cabeza mientras pelo las patatas para la cena.

Tal vez es una falta de opciones. ¿Ha vivido solo durante tanto tiempo que cualquier conversación parece interesante? No tenemos absolutamente nada en común.

Pero, la verdad es... me encantó escucharlo. ¿Por qué deseo tanto gustarle? Y también, ¿por qué la fiesta era el último lugar donde quería estar anoche cuando me di cuenta que él no estaría allí?

Levanto mi mirada y lo veo en el patio trasero a través de la ventana frente a mí. Trabaja recortando el árbol junto a la valla que separa su patio del de Cramer, sosteniendo un largo aparato de mano que se extiende hacia arriba hasta las ramas altas. Mencioné que no está llegando suficiente sol al jardín, así que se ocupó de resolver el problema. Sin siquiera habérselo pedido.

No puedo amarte capitulo 12


Capitulo 12

Edward
—¿Isabella?

Muevo mi mirada a la izquierda y a la derecha cuando paso por cada pasillo, habiéndola perdido hace casi diez minutos. ¿A dónde diablos se fue?

Los chicos y yo terminamos en el sitio hoy más temprano y con un poco de luz del día, regresé a casa del trabajo para encontrar a Isabella trabajando en el jardín. Ella quería comprar un poco de tela de alambre o algo así para las plantas de tomate y pensé en añadir un borde de piedra alrededor del árbol en el patio trasero, así que nos subimos a la camioneta y nos dirigimos a Home Depot.

Sin embargo, después de hacer la orden para la piedra, la perdí.

Finalmente la encuentro al final de un pasillo hurgando en una caja poco profunda que está en un estante. Estando parado, saca una hoja de baldosas y la sostiene frente a ella, estudiándola. Llevando las dos herramientas de jardín nuevas que había escogido, camino hacia ella, armándome de valor.

Hoy se ve hermosa y le sigue sucediendo mierda a mi cuerpo cada vez que la miro. Como si hubiera cables vivos debajo de mi maldita piel. Camiseta negra, pantalones cortos blancos, cabello suelto y libre, maquillaje al mínimo, no usa frivolidades y le funciona. Hija de granjero y exactamente mi tipo de hace algún tiempo.

No puedo amarte capitulo 13


Capítulo 13

Isabella
Entro en el camino de entrada, balanceando mi cuerpo de lado a lado mientras los faros caen sobre el garaje cerrado al frente. Apretando el embrague, presiono el freno, me estaciono y apago el motor.

El bar se vació temprano, Esme y un par de chicas más se quedaron para cerrar, así que esta noche salí antes de las dos. Edward se fue hace solo una hora, pero indudablemente ya está en la cama. No es un ave nocturna.

Echo un vistazo, viendo el Challenge de Jacob estacionado en el lugar de al lado.

Está en casa.

Frunzo el ceño, la aprensión me golpea repentinamente.

miércoles, 20 de febrero de 2019

No puedo amarte capitulo 9


Capitulo 9

Isabella

Esme trata de mandarme temprano a casa en mi turno doble, pero después del episodio con Edward, el último lugar en el que puedo estar ahora mismo es en su casa. No tengo ningún otro sitio a donde ir, por no mencionar que necesito el dinero.

¿Cómo pudo hacer eso esta mañana? ¿Interrumpir en mi trabajo como si supiera algo? No le pertenezco.

Y si está preocupado, ¿por qué no puede decirlo amablemente? No todas las mentiras son para hacer daño a alguien. Estaba cubriendo el trasero de Jacob.

lunes, 18 de febrero de 2019

No puedo aamarte capitulo 6


Capitulo 6

Isabella
No he hablado con Edward desde la discusión de ayer. Me niego a llamarlo una pelea. Apenas nos conocemos. ¿Cómo podemos estar peleando?

Tampoco he hablado con Jacob desde ayer, pero por alguna razón, eso no me molesta. Así es como funcionamos. Se fue ayer, para ayudar a un amigo con su auto, y para cuando llegó a casa yo estaba en el bar. Dormí hasta tarde esta mañana, más como un esfuerzo por evitar a Edward en casa, y solo desperté una vez cuando Jacob dejó un beso de despedida en mi mejilla antes de irse a trabajar.

He tenido un nudo en el estómago toda la mañana. ¿Por qué diablos estaba Edward tan enojado? Pensé que nos llevábamos bien. No hice nada malo. De hecho, estaba cortando su maldito césped, y lo siguiente que supe fue que estaba regañándome como si estuviera tomando el sol semidesnuda en el jardín delantero mientras niños de seis años andaban en sus bicicletas por la calle.

Es tan volátil. Muy diferente a su hijo, que nunca se toma nada en serio.

No puedo amarte capitulo 7


Capitulo 7

Isabella

—Hola, ¿puedes recogerme a las dos? —Coloco el teléfono entre mi oreja y mi hombro mientras cuento el efectivo y lo pongo en la caja—. Ash no vino. Su bebé está enfermo, y no tengo quien me lleve.

—Sí, sí —dice Jacob—. Por supuesto. Estaré allí.

Después de nuestra última pelea, las cosas progresaron exactamente como lo predije. Llegó borracho y relajado a casa, se metió en la cama, y nos acurrucamos. Las cosas casi han vuelto a la normalidad, o lo que es nuestra normalidad, en cualquiera caso, lo suficiente como para que no me importara cuando trató de llevarme a la ducha esta mañana. Sin embargo, cuando entramos a nuestro baño, descubrimos que su padre había arrancado el lavamanos y había comenzado a arrancar las baldosas de la ducha, nuestro baño era lo siguiente en su lista de renovación. ¿Cómo habíamos dormido con todo eso? ¿Y a qué hora se levantó esta mañana?

—Terminaré a las dos —repito, cerrando la caja registradora.

—Sí, lo tengo. Te amo.

—También te amo —respondo y cuelgo.

Edward ha estado trabajando en mi auto, y en un esfuerzo por suavizar las cosas, estoy segura que Jacob realmente ayudó hoy. Sin embargo, no estoy segura cómo voy a pagarle a su papá, porque sé que está gastando dinero, a pesar que actúa como si compró el nuevo tubo de escape a buen precio o simplemente tenía esas llantas nuevas guardadas. He estado tratando de ir más allá en la casa, haciendo cosas como preparar el desayuno para todos esta mañana y limpiar debajo de los cojines del sofá. Incluso planté algunas flores en el patio trasero, alrededor del borde, para la estética, lo que Edward aceptó siempre y cuando no lleve flores a la casa. Me río, pensando en lo gruñón que puede ser a veces. Es bastante gracioso.

Horas más tarde, exhausta y con los pies adoloridos, no puedo esperar para regresar a casa. A casa y a la cama. Estoy tan cansada.

ORACION A MI SEXY VAMPIRITO

Edward de mi guarda
De mi sexy compañia
Bebete mi sangre
De noche y de Dia
Hasta que caiga en tus brazos
Y sea tu marca de heroina